cargando camión

Descripción de la instalación


La Planta de Clasificación de Residuos de Envases, propiedad de la Diputación Foral de Álava, se ubica en una parcela de unos 9.000 m2 ubicada en el Polígono industrial de Júndiz (Vitoria-Gasteiz) y entró en funcionamiento en el mes de septiembre de 2001. El objetivo de esta instalación es la clasificación, para su posterior reciclaje, de los distintos componentes que forman la fracción envases ligeros (contenedor amarillo) dentro de los residuos urbanos y que en la actualidad se recogen diferenciadamente del resto de componentes de los residuos domésticos, gracias a que los ciudadanos los depositan en dicho contenedor amarillo.

Esta Planta, que anualmente procesa unas 4.700 toneladas, da servicio al Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz (su principal proveedor) y al resto del Territorio Histórico de Araba.

Los trabajos que se desarrollan en la Planta consisten básicamente en la selección de las distintas fracciones de residuos de envases y su preparación para su traslado a otras plantas específicas de reciclaje, así como la gestión del rechazo existente en la fracción recogida y su tratamiento para aprovechamiento como un combustible derivado de residuos (CDR) o, en última instancia, su envío a vertedero.

La recepción, selección y almacenamiento se realiza en una nave cerrada de casi 3.000 m2 de superficie, acondicionada a los trabajos que se precisan para el correcto procesamiento del residuo que se recibe.

Desde su construcción, la Planta ha experimentado sustanciales mejoras en sus instalaciones y procesos, destinadas a conseguir una mayor automatización y optimización de su rendimiento. Así, en 2005 se incorporó un conjunto de separadores ópticos, y en 2010 se habilitó la nave de recepción y descarga, a la vez que se instaló un abridor automático de bolsas.

En el año 2014, aprovechando la adjudicación de la nueva gestión del servicio público de explotación de la Planta, se procedió a la contratación de diversas obras y a la adquisición de equipos y maquinaria para la adaptación y mejora de las instalaciones existentes, al objeto de renovar equipos obsoletos, reducir al máximo la fracción de rechazo e incorporar las energías renovables y conseguir una mayor eficiencia energética.

De esta forma, la Planta de Júndiz se convierte en un ejemplo de aplicación de los códigos de buenas prácticas medioambientales.

Localización